Problemática

 

El hambre no sólo es resultado de la pobreza extrema, sino que también perpetúa esta pobreza reduciendo severamente la productividad y la capacidad productiva de las personas, de las comunidades y de naciones enteras. (Programa Mundial de Alimentos, 2002).

El déficit nutricional en la niñez produce secuelas irrecuperables, tales como trastornos en el aprendizaje, alteraciones en el crecimiento y un mayor riesgo de padecer enfermedades crónicas no trasmisibles en la edad adulta, lo cual a su vez, afecta la productividad futura, perpetuando así la pobreza.

Algunas cifras importantes que nos muestran que está pasando con nuestros niños en Colombia:

 

En Colombia:

  • 42.7% de hogares colombianos viven con inseguridad alimentaria (estas familias no pueden garantizar que todos sus integrantes coman 3 veces al día).
  • 1 de cada 10 niños y adolescente de 5 a 17 años presenta retraso en el crecimiento, por sus deficiencias nutricionales durante los 5 primeros años de vida.
  • El 13.2% de los niños y niñas menores de 5 años cuenta  con un diagnóstico de desnutrición crónica.
  • En Caldas y Manizales:
  • En Caldas el 14,2% de niños menores de 5 años presentan desnutrición crónica (Gobernación de Caldas, 2014).
  • El 25.1% de los niños entre los 6 meses y 4 años en el Departamento de Caldas sufren de Anemia (ENSIN, 2010)
  • En Manizales el 10% de los niños menores de 5 años presenta desnutrición crónica y el 3% padece desnutrición aguda (Alcaldía de Manizales, 2016)